Breve historia de Miami

Miami es una ciudad vibrante y hermosa ubicada en el sur del estado de Florida. Adquiere su nombre de un término que utilizaban los nativos para referirse al Lago Okeechobee, “Mayaimi”, que significa “lago muy grande”. Su descubrimiento ocurre en el año 1498, cuando Vicente Yánez Pinzón y Américo Vespucio llegan a la península, al lago Chesapeake. Los 300 años siguientes, Francia e Inglaterra también se interesan por Florida para expandir su poderío imperial, considerándola un lugar de gran valor estratégico por su cercanía con las Islas del Caribe y Centroamérica, y los conflictos entre españoles, franceses, ingleses y aborígenes son una constante.

En el año 1810, Estados Unidos (siendo ya un país independiente) reclama el territorio de Florida. España decide venderlo a los Americanos finalmente en 1819. El territorio de Miami permanece poco habitado, con una pequeña población aborigen, hasta prácticamente el comienzo del siglo 20. En 1896, impulsado por una serie de empresarios ricos que se habían instalado en la zona por su belleza natural, y convenciendo al empresario Henry Flagler para construir un ferrocarril hasta la ciudad, se funda Miami. Durante los años veinte, la permisividad con el juego y la escasa aplicación de la ley seca, hizo que miles de habitantes de otras zonas de Estados Unidos migraran a la próspera y flexible ciudad, duplicando su población en sólo tres años.

Durante la segunda guerra mundial, Miami fue, por su localización costera, sede del Ejército y la Marina Estadounidense. Al acabar la guerra muchos soldados se quedaron a vivir en Miami, dándole a la ciudad el impulso definitivo para que poco a poco su población creciera hasta convertirse en una gran metrópolis.

Hoy en día, Miami es un importante centro financiero y comercial (especialmente con América latina). También se destaca como eje de la música, la moda, los hoteles, el turismo, el arte, sin dejar a un lado a sus preciosas playas y el mayor volumen de cruceros del mundo.